La Gran Noche del Talento Oriental
Jueves, 7 Agosto 
El Concurso Internacional de Santander ha despedido su décimo sexta edición con una gran jornada sinfónica, que, al menos, ha dejado claro que, también en la interpretación pianística, el siglo XXI es de Asia. Los finalistas, Kotaro Fukuma, Jue Wang y Avan Yu, han dado esta noche lo mejor de sí mismos junto a la Filarmónica de Dresde.
A los tres les aguardan aún unas cuantas horas de nervios e incertidumbre porque el jurado que preside el director de orquesta Antoni Ros no dará a conocer su veredicto hasta mañana por la tarde, durante una gala que se celebrará en el Palacio de Festivales.
El concurso ha llegado a su fin al filo de la medianoche, cuando el último largo aplauso del público ha puesto el cierre a trece intensos días de música.
Desde el 25 de julio veinte jóvenes intérpretes, que fueron seleccionados entre más de 180 músicos de 37 países, han tenido la oportunidad de mostrar su valía en solitario, junto a un cuarteto de cuerda, al lado de una orquesta de cámara y, hoy por fin, en el caso de los tres elegidos, en compañía de una de las formaciones sinfónicas más prestigiosas de Europa.
El maestro español Rafael Frübeck de Burgos ha sido el encargado de dirigir a la orquesta alemana en una jornada incluida además en la programación del Festival Internacional de Santander (FIS) y que ha llenado la Sala Argenta.
El primero en salir a escena ha sido el japonés Kotaro Fukuma, que dentro de unos días cumplirá 26 años y que se ha formado musicalmente en escuelas europeas: la Academia Lago di Como de Dongo y la Universidad de Künste de Berlín.
Fukuma, que ha sido el más expresivo al piano de los tres concursantes de la final, ha elegido para tratar de convencer al jurado el primer concierto de Brahms entre la lista de obras propuesta por la organización.
Escrita cuando Brahms era aún más joven que el intérprete japonés (tenía unos sorprendentes 24 años), este concierto es una de las grandes obras maestras del repertorio pianístico. Algo que seguramente habrá agradecido el público, que en tres horas ha tenido que escucharla dos veces porque también ha sido la partitura por la que ha optado el tercer pianista de la noche, el canadiense nacido en Hong Kong Avan Yu.
Con 21 años recién cumplidos, este intérprete educado en Toronto y en la misma universidad alemana a la que ha acudido Fukuma, es el intérprete más joven de esta edición del concurso, donde esta noche ha desplegado mucho talento.
Entre un Brahms y otro, el chino Jue Wang, de 24 años, formado en Shanghai y el único de los tres finalistas que no ha completado sus estudios de piano en escuelas de Occidente, ha ofrecido el primer concierto de Tchaikovsky.
Si el premio del público se concediera empleando el método del aplausómetro en lugar de contando las papeletas que los asistentes han podido depositar en unas urnas a la salida del concierto, al menos este galardón sería para Wang, a juzgar por el calor y los bravos con que ha sido recibida su interpretación. Aunque quizá en tanto entusiasmo pese que la obra de Tchaikovsky sea todo un “clásico popular”.
Pero habrá que esperar para conocer tanto ese premio como los otros tres que otorga un jurado compuesto por prestigiosos músicos de todo el mundo, pianistas en su gran mayoría, y que en alguna de las últimas ediciones, a pesar de que todas las apuestas apuntaban a un mismo nombre, ha sorprendido a los seguidores del certamen dejando desierto el máximo galardón.
